La lámina galvanizada es uno de los materiales más comunes utilizados en la construcción de casas, principalmente en los techos.

Una vez instalado un techo de lámina galvanizada, requiere de poco mantenimiento y resiste más el paso del tiempo que una lámina tradicional.

La lámina galvanizada puede ser termoaislante, con el fin de asegurar que el calor solar se mantenga alejado del interior de los espacios.

¿Cómo se fabrica la lámina galvanizada?

Una lámina tradicional se sumerge a un baño caliente de zinc: este recubre el acero y le otorga una capa de protección, la cual sirve para llenar espacios dañados del material.

Al momento de exponerse a elementos corrosivos como el agua, son las moléculas de zinc las que se sacrifican para evitar que se dañe el acero.

¿Qué otros sectores las usan?

En el sector industrial las hace ideales para plantas de procesamiento químico, debido a su resistencia a la corrosión. También son usadas por empresas de pulpa de papel, eléctricas, de refinación de petróleo, fertilizantes; así como para el sector farmacéutico, minero, agrícola y ganadero, donde usan las láminas galvanizadas para invernaderos, establos, granjas de aves y para bodegas donde se guardan equipos y maquinaria.


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